Otro de los beneficios de la práctica de Pilates es que mejora la postura del cuerpo, y esto influye en la manera de hacer frente a los momentos difíciles que presenta la vida. Una mala postura incluso afecta la respiración, y esto puede desnivelar la mezcla de oxígeno y dióxido de carbono. Por esto es importante tomar conciencia de nuestro propio cuerpo y aprender a atraer estados placenteros.
El Método Pilates mejora el estado de ánimo porque pone en circulación endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Estas sustancias actúan directamente sobre el cerebro produciendo una sensación de bienestar y relajación inmediata, ya que su principal acción es bloquear los detectores del dolor en el cerebro.
Al realizar actividades físicas el cerebro segrega endorfinas. Estas son analgésicas y mejoran las defensas orgánicas ante las enfermedades. Además, son uno de los mejores antídotos naturales para el estrés, la ansiedad, el cansancio, la tristeza, la degeneración celular y las infecciones.
Está comprobado que la mayoría de las dolencias físicas tienen su origen en la mente y las emociones, por lo que los ejercicios de Pilates, al relajar y fortalecer cuerpo y mente, ayudan a mejorar nuestra calidad de vida física y emocional.